Cristología

"Esa es la única cosa que no debemos decir. Un hombre que fuese solamente un hombre y dijese las cosas que Jesús dijo no sería un gran maestro de moral. Sería un lunático - en el mismo grado que alguien pretendiese ser un huevo cocido - o entonces, el diablo en persona. Tome su decisión. O ese hombre era, y es, el hijo de Dios o no pasa de un loco o cosa peor. Usted puede querer silenciarlo por estar loco, puede escupirle o matarlo como a un demonio; o puede postrarse a sus pies y llamarlo de Señor y Dios. Pero que nadie venga, con paternal condescendencia a decir que él no pasaba de solo una gran maestro humano. Él no dejó esa opción y no quiso dejarla". (Lewis, C. S. Cristianismo puro e simples. 2 ed. São Paulo: WMF Martins Fontes, 2009), 69, 70.

"Las SSEE atribuyen a Jesús características que pueden ser verdaderas tan solo en relación a Dios: Jesús es autoexistente (Juan 1:1-3). eterno (Miqueas 5:2), posee vida eterna (1 Juan 5:20). Jesús no solo dijo que era Dios, sino que se portó como Dios:
- Perdonó pecados (Marcos 2:5)
- Aceptó ser adorado (Mateo 14:33; 28:9; Juan 9:38; Filipenses 2:11; Hechos 20:28).

En varias ocasiones sus enemigos quisieron apedrearlo, acusándolo de blasfemia (Juan 10:33; 19:7). Jesús fue condenado no por aquello que hizo, sino por quien era. Rechazar la divinidad de Jesús es colocarse al lado de sus enemigos, que no solo no lo aceptaron, sino lo acusaron de blasfemia y los crucificaron por tal crimen". (Armin Rodor. O incomparável Jesus Cristo. Unaspress, 2011), 26, 27.

EVIDENCIAS DE SU DIVINIDAD

1. Su vida perfecta. (Juan 8:46; Hebreos 7:26). "Cristo es un hermano en nuestras flquezas, pero no en poseer nuestras idénticas pasiones".
2. Su Poder. Su poder sobre la naturaleza, la enfermedad, los demonios y la muerte.
3. El cumplimiento de las Profecías Bíblicas. La probabilidad de que se cumplieran era 1 en 100 trillones.
4. Su resurrección de la muerte. Los fundadores de otras religiones vivieron y murieron. Pero solo Cristo está vivo. Su tumba está vacía.
5. Las vidas transformadas por Jesús. Verdadera libertad es ser libre para hacer aquello para lo que fuimos creados. Es recibir poder para vivir a la altura del propósito original de la creación ser aquello que Dios ya consideró que fuésemos.

"En Cristo aprendemos que Dios no se quedó satisfecho con mantenerse alejado y a distancia, limitado a solo aconsejarnos acerca de lo que es bueno, verdadero y puro. Él cruzó el abismo, penetró en nuestras tinieblas y se encarnó entre nosotros... En el corazón del universo... está aquel que no dejó que la salvación dependa del genio, inteligencia, fuerza, poder, apariencia o riqueza, sino de la pura gracia de Dios... En el centro y la circunferencia de la vida, no hay ninguna otra alternativa, sino Jesucristo... De la misma manera como el sol es el centro de nuestro sistema, Jesucristo es el único centro del universo y de nuestra vida". (Armin Rodor. O incomparável Jesus Cristo. Unaspress, 2011), 28.

Decía un famoso historiador ateo:
"Yo soy un historiador, no soy creyente; pero debo confesar, como un historiador, que este pobre predicador de Nazaret es irrevocablemente el propio centro de la historia. Jesucristo es, fácilmente, la más dominante figura de la historia".

"Según las SSEE, las personas entran al planeta tierra de tres diferentes maneras: 
1. Por creación: Adán y Eva (Génesis 2:7)
2. Por Generación: Todos los miembros de la especia humana (Génesis 3:16)
3. Por encarnación: Solo Jesucristo (Juan 1:14)

Jesús el unigénito hijo de Dios (Juan 3:16) (Monogenes - único en su tipo, único en su especie, exclusivo) (Juan 1:14, 18; 3;16, 18; 1 Juan 4:9). Él era uno con noostros (Mateo 1:23, pero no uno de nosotros (Hebreos 7:26)". (Armin Rodor. O incomparável Jesus Cristo. Unaspress, 2011), 30.


TEOLOGÍA POS LAPSARIANA

Si él fue como nosotros, nosotros podemos ser como él" - Salvación x imitación. Si Cristo nació como todos nosotros, todos nacieron tan buenos como él; así habrían personas que llegarían al cielo sin la necesidad de un Salvador.
Los hombres reciben de Adán, solo la culpa y la sentencia de muerte. El egoísmo profundamente arraigado en nuestro ser, nos llegó por herencia. Cada pecado cometido despierta ecos del pecado original. No heredemos la culpa de Adán, sino las consecuencias de la caída. Todos entramos en el planeta con una propensión congénita para el pecado, con un terrible defecto de fábrica que nuestra naturaleza primaria, hasta la conversión.

"Satanás encuentra en los corazones humanos algún punto donde él puede establecer su base, algún deseo pecaminoso y acariciado, por medio del cual sus tentaciones afirman su poder. Pero, Cristo declaró de sí mismo: "porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí". Juan 14:31.

Al encarnarse Cristo fue afectado, pero infectado por el pecado" Él no fue contaminado. Su flaqueza y fallas simplemente se referían a los efecto fisicos de la caída (sed, hambre, frío). Jesús heredó solamente las consecuencias físicas del pecado.

Si el fuese exactamente como nosotros, no tendríamos un Salvador, ya que él también estaría necesitando de un Salvador. En vez de ser la solución al problema del pecado; Jesús solo sería parte del problema. SI Cristo tuviese la misma naturaleza pecaminosa, o sea, si el fuese 100% igual a nosotros, entonces la justicia de la ley no sería cumplida. Jesús se hizo semejante a los hombres. Igual a Dios, pero no igual al hombre en cada detalle; o igual a Dios, pero semejante a los hombres.

¿Por qué Jesucristo no podría ser exactamente como nosotros, compartiendo la naturaleza caída de Adán?
"Porque e hombre no puede hacer expiación por el hombre... en su condición caída constituiría una ofrenda imperfecta" R&H 17/12/1872
Pero él (Jesucristo) "no necesitó de expiación". R&H 21/09/1886.



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