Animismo

Pese a su falta de convencionalismo ha sobrevivido por miles de años.


No tiene textos sagrados


"Magia-Religión-Ciencia" Frazer

"Alma-Espíritus-Monoteísmo-Politeísmo" Tylor

Teoría del Espectro - Teoría del espíritu -Fetichismo - Comte


O pensamento mágico "Las Mujeres siempre buscan tener algo que no existe" quiere que El hombre se converta em su chaman o adivino 

Mientras más pensamiento mágico tiene una mujer, más infeliz es y más infeliz hace a los la rodean porque es una mujer que está centrada en lo que le falta y no en lo que tiene.


"Tenemos un exceso de pensamiento mágico pendejo." Odin Dupeyron


"Querer no siempre es poder." 


Diferencia entre pasión y talento: Amo cantar, pero no puedes cantar (porque cantas horrible)


Pide y se te dará; pero pides y pides y no se te da; entonces, te deprimes


Pentecostalismo 

Indianismo

Prosopopeia 


Animismo y naturalismo

Ambas son religiones 'primitivas' que están en estrecha relación con la naturaleza y sus fenómenos 


Religion animista 

El animismo (del latín ANIMA, alma) es un concepto que engloba diversas creencias en las que tanto objetos como cualquier elemento del mundo natural están dotados de alma o conciencia propia.

Es en el África donde el animismo se encuentra en su versión más compleja y acabada.

Sostiene la Inter relación entre el mundo de los vivos y el de los muertos, reconociendo la existencia de los múltiples dioses con los que se puede interactuar.

Otra característica importante es la realización de ritos que pueden incluir ofrendas y sacrificios.

Además sostenían la posibilidad de que el alma abandonara al cuerpo por medio de trances o sueños y creían en la existencia de personas sagradas como brujos, hechiceros o chamanes a quienes se los solicitaba en busca de ayuda, protección, hechizos o medicina.

El animismo goza d runa gran popularidad en la actualidad, en diversas regiones del mundo ya que la creencia en la existencia del alma es algo que se presenta en las más disímiles culturas.

El animismo está basado en darle vida a objetos inanimados como árboles, piedras, etc.

Antropomorfismo está 


Religión Natural

Es el conjunto de creencias religiosas sobre la naturaleza así como de las prácticas rituales y normas de conducta moral inspiradas en ella.

Es importante que el hombre, hijo y servidor de la tierra le rinda culto. 

Es mística porque admite la comunicación y comunión del hombre con la divinidad de la naturaleza.

Son cualidades divinas de la naturaleza, aquellas que la hacen ser eterna, infinita, increada, única, omnipotente, omnisciente, absoluta y suprema.

Además la religión sostiene que los seres humanos son parte de la divina naturaleza y miembros de una misma familia, motivo por el cual deben tenerse y tratarse como hermanos.

Es común suponer que como al hombre primitivo la naturaleza se le aparece como extraña y superior, este la logra asimilar personificando la y puede ser este instinto causa de ambas religiones.


El animismo es compatible con la creencia de Dios o dioses. Creen en Una divinidad lejana que no influye en la vida de los individuos ni en la historia de los pueblos. Esa lejanía e inactividad divina queda suplida por los espíritus, sobre todo los antepasados  así como el trato frecuente con ellos para pedirles ayuda, consejo, favores y protegerse de su poder maléfico.

Las pruebas mayormente aducidas a este tipo de creencias son: la existencia de sueños, en los espíritus que se aparecen espíritus parecidos a los difuntos como diversos seres vivos u objetos inertes; la telepatía, las alucinaciones, las catástrofes naturales, variaciones climáticas y de



MITO NATURAL

La tesis de esta escuela es que los dioses de la antigüedad, y por implicación los de cualquier lugar y época, no eran más que fenómenos de la naturaleza personificados. (E.Pritchard 1973: 42). Para encontrar referencias de esto los estudiosos de esta escuela debían ser versados en lingüística y textos antiguos (el mismo Müller, que enseñó en Oxford, era un verdadero experto). Müller defendía que los hombres siempre habían tenido una intuición de lo divino, la idea de lo infinito. Pero no quería decir que éste proviniese de la revelación o un instinto o capacidad religiosos; esta derivaba de sus experiencias sensoriales.

 Decía que, si bien el hombre percibe el mundo por sus sentidos y así elabora conocimiento, las cosas intangibles, como el sol, el cielo o la luna -de aceptar uno u otro como origen de la religión surgieron disputas interiores de la escuela mítico- solar, mítico-lunar, etc..., que nos parecen ahora un tanto futiles- dieron a los hombres la idea de lo infinito y así se crearon los dioses. No quiere decir Müller que la religión comenzase al deificar los grandes objetos naturales, sino que éstos les transmitieron la sensación de lo infinito y sirvieron además de símbolos. (ArqueoWeb - Revista sobre Arqueología en Internet - ISSN: 1139-9201)

"Los sueños, experiencias reales para los pueblos de pensamiento ágrafo, son lo que daría la idea de la dualidad en el hombre. Ésta se reforzaría por los distintos géneros de insensibilidad temporal (sueño, desmayo, catalepsia y similares) y la muerte sería una forma prolongada de sueño del que no se despierta. Si el hombre tiene un doble, un alma, también deberían tenerla animales, plantas y los objetos materiales para estos pueblos." 


"Las almas, en forma de conocidos muertos, aparecen en los sueños. Así pues, a estos se les asigna la idea de ser sobrenatural: de espectro. Esta idea Spencer la sitúa antes del fetichismo, que defiende que el espectro o espíritu residiría dentro de una cosa determinada. Después, según Spencer, la idea de los espectros evolucionaría a la de los dioses, que quizá fueran los espectros de antepasados remotos o de personas notables divinizadas. El alimento y la bebida colocados en las tumbas para agradar al muerto pasarían a ser sacrificios y libaciones ofrecidas a los dioses para propiciárselos. Así pues, “el culto a los antepasados”, para Spencer, está en la raíz de toda religión." (ArqueoWeb - Revista sobre Arqueología en Internet - ISSN: 1139-9201)

"Animismo” se ha venido usando hasta hoy en la antropología y la religión, y se empleó en el sentido de creencia, adjudicada a sociedades poco complejas, por lo común –y veremos que erróneamente- en la que no sólo tienen vida y personalidad las criaturas sino también los objetos inanimados. Otras veces se empleó con el sentido de que, además, estos tendrían almas. "


"Animismo"...Consiste básicamente en dos tesis principales. La primera razón de su origen y la segunda de su desarrollo. Las reflexiones que en el pasado el hombre haría sobre ciertas experiencias, como la muerte la enfermedad y, sobre todo, los sueños -de nuevo el sueño se sitúa como origen de la religión- le llevarían a una explicación de estos por la presencia o ausencia de cierta entidad inmaterial: el alma. “Las almas son imágenes etéreas de los cuerpos” (Tylor: 49; cit. en Puente Ojea 2005: 32). Para Puente Ojea aquí el hombre está intentando buscar una respuesta a los fenómenos de la naturaleza, que no entiende, y por ello se autoengaña creando la representación del alma. Según él, a Tylor se le ha malinterpretado en esto. No quiso hablar Tylor de un dualismo metafísico de “materia” y “espíritu” como “lo natural” y “lo sobrenatural”, sino de una dualidad ontológica de “corporalidad” e “incorporalidad”. El primitivo -y uso la palabra sin comillas, porque intuyo que Puente Ojea se refiere verdaderamente al hombre primitivo- nunca accedió al concepto filosófico de “sobrenaturaleza” en cuanto a instancia que trasciende la legalidad de la física que gobierna los fenómenos naturales. (Puente Ojea 2005: 32) 

"La idea de que el cuerpo es una entidad diferente a la de alma-mente-espíritu y que se puede separar de él con una voluntad casi independiente. Yo, como Pritchard, pienso que esta idea ya estaba presente en la filosofía platónica y se desarrolló en el pensamiento occidental (sobre todo en el cartesiano) pero está muy lejos de compartirse por todas las sociedades, y menos las no occidentales. Esto es algo que ha sido obviado por Ojea en su intento revitalizador del animismo, igual que hacer referencia a casos etnográficos concretos porque, según él, hoy día “la orientación de los trabajos sobre la religión es puramente descriptiva o solamente historiográfica. La field research ocupa el primer plano, y frecuentemente el único. No discutimos la utilidad del trabajo de campo con métodos científicos rigurosos, y la revisión del valor de la documentación tradicional o más antigua, pero no debe abandonarse el gran patriomonio heredado. El libro de Evans-Pritchard (en adelante EP) titulado Theories of Primitive Religions (1965) encarece abusivamente el field work y devalúa el legado teorético de las grandes figuras de la Antropología” (Puente Ojea: 19-20, la cursiva es mía)

Pues si se hubiera preocupado un poco más por el “field work” hubiera visto que, por ejemplo, la doctrina Anatta, del budismo Theravada en Birmania, propugna que la persona no tiene alma, la persona existe como unidad. Empero, es cierto que muchos fieles no interiorizan la doctrina, porque sino no pueden explicarse el objetivo de las reencarnaciones. Pero, a pesar de todo, es un alma reencarnada y cambiante que no tiene nada que ver con nuestra concepción única de alma y de ser occidental (Spiro 1993: 119)" (ArqueoWeb - Revista sobre Arqueología en Internet - ISSN: 1139-9201)


"Es necesario, si queremos explicar las creencias religiosas, remitirse a otros mecanismos, aparte de la simple necesidad de explicarse el mundo que Puente Ojea parece achacar sólo a nuestra especie olvidando que mecanismos cognoscitivos están presentes en la mayoría de los seres vivos, muchos tan complejos, o más, que los nuestros. El uso que nosotros dimos a los nuestros para representarnos el mundo debe ser explicado de otro modo. 

Además, un error de base se puede ver en el método seguido por Spencer y Tylor. Aunque apoyados en algunos ejemplos, básicamente su método consistía en suponer que si ellos hubiesen vivido en condiciones primitivas, qué pasos podrían haber sido los que como pueblos prehistóricos habrían dado a adquirir creencias religiosas. Pritchard describe y ridiculiza -quizá maximizando el error, pero es un error al fin y al cabo- este método y lo compara con la reflexión de “Si yo fuera un caballo... (qué pensaría)” y señala, muy acertadamente, la imposibilidad de comprobar si estas teorías son ciertas o no. Esto puede tomarse como una crítica menor, pues lo que debe verdaderamente ser puesto de relieve, creo yo, es cómo los primeros investigadores creyeron ser objetivos, cuando sólo hacían una mera especulación presentista basandose en datos etnológicos poco fiables."


"Que la idea de alma conduzca a la de espíritu, es una suposición con poco fundamento. Ambas ideas están presentes entre los que estos antropólogos consideraban pueblos primitivos y, además, lo cierto es que aunque estos pueblos se consideren animistas, que las almas que ellos atribuyen a criaturas y objetos materiales sean almas iguales a las que ellos poseen es muy dudoso. No existe la abstracción “alma”, como nosotros la entendemos, para estos (este es un problema de clasificación en sociedades ágrafas y que veremos al final), siempre será “alma de...”. Si en algún pensamiento existe una noción animista, referida a como suele ser entendida la misma, paradójicamente puede que sea en el occidental. (E.Pritchard: 51)

"Las creencias trascendentes me parece que no son consustanciales en exclusiva para el sapiens, su origen debe de ser anterior."


"Lo cierto es que, tras los intentos de ver el origen de la religión de antropólogos como Tylor, también estaban los primeros intentos serios de sistematizar la mente “primitiva”, pero siguiendo un esquema evolutivo. Tylor y Spencer deseaban mostrar que la religión primitiva era racional, que surgía de observaciones que, por inadecuadas e inexactas que fueran, propiciarían deducciones lógicas que elaboraban una especie de tosca filosofía de la naturaleza en la que el alma o el espectro serían los elementos universales que la mente prehistórica usaría para cubrir esas lagunas que le faltaban para poder comprender el mundo. Si no habían llegado a conclusiones más certeras era por falta de datos y desconocimiento del método científico (Hallpike 1986: 48-49)."


"Las sociedades ágrafas eran y son más heterogéneas de lo que estos autores pensaban (y, como vemos en el caso de Ojea, siguen pensando), pero también lo es, y mucho, la sociedad occidental."


"El espiritismo se presentaba como una nueva filosofía, pero era en realidad una reinterpretación de antiguas creencias orientales mezcladas con el deseo occidental de “secularizar” lo sobrenatural y darle una confirmación “científica”. " 

Andrew Lang "detecta un “parecido extraordinario de los ritos espirituales salvajes y clásicos con la similitud correspondiente en los fenómenos supuestamente modernos -se refiere a las sesiones espiritistas-”. Ésto “plantea problemas más fáciles de asentar que de resolver (...) que pícaros ignorantes de hoy día simulen precisamente los mismos toquidos, luces y movimientos que los bárbaros más remotos en el tiempo y menos complicados, y como los platónicos instruidos del siglo IV d.C, y que muchos de los otros fenómenos sean idénticos en cada caso es, desde luego, digno de nota.” (Lang 1896: 35; cit. en Hallpike: 443)."

"Si las teorías animistas se seguían aceptando, muchos autores las matizaron (no quiere decir que las mejoraran). King, también un intelectualista, retomó la idea de Frazer de una fase mágica predecesora de la religiosa. Pensaba, no obstante, que las ideas del espectro y las animistas eran demasiado complejas. Tenían que haber comenzado con algo más simple e imperfecto (idea de nuevo evolucionista). Pensó que debía existir un estadio anterior, un estadio de mana, por decirlo así, en donde la idea de lo fasto y lo nefasto, de la suerte, fuera lo único considerado como árbitro supremo. Por observaciones defectuosas, se llegaría a la conclusión de que la virtud -el mana- residía en los propios objetos y acontecimientos en cuanto propiedad intrínseca de ellos.

King se refería a que, por varias razones (los errores de juicio son, de nuevo, la principal) surgiría la idea de los espectros y después la de los dioses de nuevo, pero siempre en consonancia con el desarrollo de las instituciones sociales. Por tanto, la religión, además de ser una ilusión, impedía el progreso intelectual y moral. Los pueblos primitivos que creían en tales fábulas eran comparados con los niños que se engañaban a sí mismos.

Lang, que citamos antes, era también animista. Convenía con Tylor en que la creencia animista pudo haber surgido de los sueños, visiones, etc... pero no aceptaba que la idea de dios surgiese al final de esta evolución (noción que, por otro lado, la etnografía invalidaba). Señaló que el concepto de Dios estaba ya en todos los pueblos ágrafos. La idea de que el mundo de alrededor debía de ser obra de algún ser superior no procedía, pues, ni de las ideas de espectro ni de alma. Señaló también -muy acertadamente, aunque por vía errónea- que la mayoría de los pueblos concebían a la idea de dios como si fuera una persona de un tipo u otro más que como un espíritu. Lang pensaba que el monoteismo bien podía haber precedido al animismo (degradado después de algún modo por el segundo). Las dos corrientes se unieron finalmente. Una a través de fuentes hebreas y otra a través de las helenísticas en el pensamiento cristiano-occidental (Pritchard: 60). Como es evidente, estas teorías (aunque retomadas más tarde) no resisten las críticas anteriores y no pasan de ser elucubraciones sin mucho fundamento etnográfico."



"Codrington definía el mana como “un poder o una influencia no física con un sentido sobrenatural, aunque se manifieste como una fuerza física o una especie de poder o excelencia que un hombre posee. Este mana no está sujero a una cosa, sino a los espíritus que, ya sean almas separadas de su cuerpo o seres sobrenaturales, lo poseen y pueden comunicarlo; corresponde su producción a seres personales, aunque pueda obrar por medio del agua, de una piedra o de un hueso” (cit. en Prtichhard 1965)

El mana no significaba realmente, para los melanesios que usaban esa palabra, la fuerza impersonal (un concepto casi metafísico) que Marett (y otros como King, Mauss o Durkheim) pensaron que significaba pero, con la información que se tenía entonces de ellos, pensaron que sí.

Marett decía que los pueblos “mágico-religiosos” tienen la sensación de que existe un poder oculto en determinadas personas y cosas, y de que la presencia o ausencia de esta sensación es lo que separa lo sagrado de lo profano, lo cotidiano de lo anormal. El tabú (término esta vez polinesio que se prefirió al más convencional de “veto”) tendría la función de separar a un mundo de otro. Esta sensación es una mezcla de miedo, maravilla, admiración, interés, respeto y puede que hasta amor. Lo que suscita esta emoción y es tratado como misterio pertenece a la religión.

"Se ven tabús en ejemplos de tumbas de gobernantes u hombres poderosos. Aún hoy se mencionan las maldiciones de los faraones egipcios o las de los cementerios de los mapuches. Cuando se penetra en un recinto sagrado todas las religiones tienen ciertos “tabúes”, a menudo no escritos, y ciertas costumbres a respetar que los diferencian del espacio cotidiano. Quizá la razón de esto, en muchos casos, sea el gran poder que tuvo la persona o las personas allí enterradas."


"La finalidad y el resultado de la religión primitiva consisten, en suma, en volver sagrada la vida, en estimular la voluntad de vivir y de obrar” (Marett 1916; cit. en Pritchard: 64)


SIN MAGIA


Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Juan 8:32.

Visitar Machu Pichu, en Perú, es una experiencia impactante. La subida, entre serpenteantes carreteras y verdísima frondosidad, es el anticipo de la experiencia posterior. Las construcciones no solo hablan de gente de gran destreza y conocimiento sino con fuerte interés religioso. Hasta hoy, personas con inclinaciones espirituales meditan junto a altares de sacrificios o salas de oferentes. En todo el lugar se respira un aire de excepcionalidad que muchos, especialmente los seguidores de manifestaciones New Age, interpretan como un magnetismo especial. Todo parece mágico.

Descender a Aguascalientes es volver a la normalidad. Los hoteles, los restaurantes, los turistas y los souvenirs se agolpan. Al final de la calle principal se encuentra una figura de un Cristo, oscuro y de aire medieval, al que le ofrecen los mismos símbolos que a la Pachamama. Es esa mezcla de cristianismo y creencias precolombinas que impregnan la religión de esta zona. Los lugareños miran a la imagen con devoción infantil y, una vez más, todo parece mágico.

La experiencia espiritual más simple es la magia. No necesita normalidad, vive en la excepción. Se cree que lo maravilloso ocupa el lugar de lo común, que el milagro resuelve los problemas. En la religión mágica, ciertas palabras o actos complacen a Dios y él, en un acto de generosidad, accedería a resolver las peticiones; una hoja de coca o un poco de alcohol complacerían al Cristo de la calle, y él se dignaría a alterar la dureza del día a día. No se comprenden las razones, se aceptan con sumisión y con el deseo intenso de que se produzca lo extraordinario. La magia es caprichosa y esclaviza a las personas, impidiendo su desarrollo espiritual.

Jesús se opone a la magia, crea relaciones de diálogo, de comprensión. Seguirlo es empezar a entender el mundo, porque él es la Verdad. Su propuesta de relación (recuerda que ese es el significado de 'religión') se sitúa en la normalidad, en el día a día. Lo normal es la charla con el Dios amante, con el Dios que realiza el milagro de lo común: el amor en la casa, el compromiso en el trabajo, la misión en la calle, la libertad en el pensamiento.

A veces, sin damos cuenta, volvemos a la magia y esperamos una religión de excepciones. Si es así, recuerda que Dios abrió el Mar Rojo un día, pero envió el maná tantos años que se convirtió en menú. Jesús resucitó a Lázaro pero, cada dia, dio luz a los que vivían en la oscuridad. Deja, por tanto, lo excepcional para su ocasión, y disfruta de la libertad de vivir con Dios cada momento.

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